SANTO DOMINGO - Hay un pequeño reloj plateado, dos teléfonos uno a lado del otro, y unos perdiódicos de hace una semana en un rincón del escritorio de Jesús Alou en la academia de los Medias Rojas en las afueras de la capital.

En el otro rincón hay una computadora con notas pegadas en la pantalla. También hay archivos-muchos archivos-cuadernos, calendarios, lapiceros y todo lo que uno esperaría encontrar en cualquier oficina de cualquier país.

El escritorio de Alou es bien común, pero a la vez tiene un significado histórico. El ex ligamayorista y actual director de academia ha visto desarrollarse el béisbol en su país durante los últimos 50 años, y tiene el orgullo de un abuelo cuando piensa en lo lejos que ha llegado la pelota en la República Dominicana.

"Cuando yo firmé, escogían a un muchacho, lo firmaban y nos mandaba a Estados Unidos sin que supiéramos nada de la cultura estadounidense, y con muy poca preparación", dijo Alou, de 66 años de edad, que una vez compartió los jardines con sus hermanos Felipe y Mateo en San Francisco. "Las cosas son bien diferentes ahora, y eso es bueno."

Desde la era de reclutar y firmar de los Alou en los años 50 y 60, a los campamentos de béisbol de los 70 y luego las primeras instalaciones modernas de los 80, las academias de béisbol en la República Dominicana han evolucionado durante las últimas décadas. Ahora con 28 de los 30 equipos de Grandes Ligas con academias propias en el país, el enfoque en estas instalaciones ha pasado de formar mejores peloteros a formar mejores personas también.

"No hubiera podido pronosticar esto cuando empezamos aquí", dijo el escucha de tantos años de los Dodgers, el cubano Rafael Ávila, que al igual que el dominicano Epifanio Guerrero de los Azulejos, fue un pionero en el establecimiento de academias en la República Dominicana al principio de los años 80. "Tratábamos de entrenar a los jugadores para nuestros clubes. No nos imaginábamos el impacto que tendría en el país. Se trataba de béisbol nada más."

Ahora, se trata de un gran negocio. Un estudio realizado por Entrena Consulting en el país estima que unos US$84 entran a la República Dominicana anualmente debido al béisbol. Esa cantidad incluye unos US&17.5 millones en bonos al firmar pagados a los prospectos, y unos US&52 millones invertidos en el país por peloteros dominicanos en Grandes Ligas. El hecho de que el 30% de los jugadores en las mayores son extranjeros-y una mayoría de ese grupo es dominicana-hace creer que la inversión en el desarrollo de los jóvenes en el país no sólo es lógico, sino también responsable a nivel social.

Fue una idea que se puso en acción hace siete años.

El concepto de una oficina de Major League Baseball Internacional en la República Dominicana tuvo sus comienzos en el 2000 y la iniciativa fue encabezada por Sandy Alderson, el ex vice presidente ejecutivo de operaciones de Major League Baseball. Alderson desarrolló su conocimiento de la República Dominicana como ejecutivo de los Atléticos de Oakland en los años 80.

"Con la presencia de los clubes de Grandes Ligas en la República Dominicana y la gran inversión que se hace allí, y la necesidad de supervisar los contratos y la conducta de equipos y jugadores, era importante tener una oficina administrativa", dijo Alderson. Creo que ha ayudado sobremanera, no sólo en la supervisión de operaciones de béisbol, sino también en fomentar relaciones con el gobierno dominicano y el empresariado. Ya era tiempo de hacerlo."

Rafael Pérez, que ahora pertenece a la organización de los Mets, fue el primer director de la oficina en Santo Domingo, y Ronaldo Peralta, que luego fue ascendido al puesto de director, fungió como asistente del primero. La primera prioridad de la oficina era establecer un estándar de calidad en cada academia y mejorar las instalaciones de las mismas, sobre todo los dormitorios.

Un método uniforme de distribuir bonos al firmar también fue establecido durante los primeros meses de la oficina. Pero ya para el 2001, el énfasis había cambiado a verificar la verdadera edad de los jugadores, después de que se descubrió que casi el 60% de las actas de nacimiento eran falsas y que se habían alterado.

"En la mayoría de los casos, los equipos hacían una inversión que no prosperaba porque el jugador era tres o cuatro años mayor de lo que decían", dijo Peralta, de 41 años de edad. "Ahora, tenemos un sistema, socios que examinan los documentos, y el número ha bajado de un 60% a un 27%."

Peralta estima que la industria se ha ahorrado unos US$5 millones en los últimos cuatro años como resultado de las estrictas regulaciones en torno a las actas de nacimiento. Si se descubre que ha discrepancias en los documentos, se anula su contrato con un club de Grandes Ligas, o dicho pacto puede ser renegociado.

"Sabemos que nuestro negocio es producir peloteros, y debemos proteger nuestros intereses aquí", dijo Peralta. "Pero también tenemos que ayudar a estos muchachos a convertirse en mejores jugadores y mejores personas. La realidad es que muchos de estos muchachos no van a llegar, así que lo menos que podemos hacer es procurar que su experiencia en el béisbol sea buena. No quiero que recuerden su tiempo en el béisbol y que digan 'perdí tres o cuatro años de mi vida en una academia'."

El actual enfoque de educar a los jugadores ha llegado en el momento preciso en el país, dice el ex lanzador de Grandes Ligas, José Rijo. Un residente del puebo de San Cristóbal de toda la vida y propietario de una instalación que ha albergado tres academias de equipos de Grandes Ligas, Rijo se ha frustrado viendo fracasar a la juventud dentro y fuera del terreno debido a una falta de educación.

"En este país, los estudios son lo más importante, aún más importante que el béisbol", dijo Rijo. "Ahora mismo, tenemos tanto talento en el país. Pero mucho termina desperdiciándose porque los muchachos no tienen la educación para desarrollarse. Es una lástima. Tenemos que acelerar el nivel de educación en este país y recuperar el terreno perdido. Los equipos se están involucrando en eso, y es el primer paso en el camino correcto."

Todas las academias están obligadas a ofrecer cursos de inglés y cursos en adaptación cultural de los Estados Unidos. Cuatro clubes-Boston, Cleveland, Mets y Seattle-han forjado una relación con una escuela privada en Santo Domingo que ofrece diplomas del bachillerato.

"Hay que entender que estos jugadores vienen de niveles socioeconómicos bien bajo, y casi ninguno ha salido de la República Dominicana", dijo Peralta. "No saben lo que es un aeropuerto, y mucho menos conocen la cultura estadounidense."

Peralta cree que muchos de los jugadores en las academias logran mucho si llegan a terminar la primaria, y que la mayoría no pasa del sexto o séptimo grado. El énfasis en la educación le da a los jugadores dominicanos una mejor oportunidad de competir contra sus homólogos estadounidenses.

"Es una inversión, y los equipos sí gastarán recursos, pero al final da sus dividendos, porque los tipos se convertirán en mejores peloteros y mejores personas", dijo Peralta. "Representarán mejor a los equipos, a la República Dominicana y a América Latina."

Peralta es bien dedicado a su oficio en la oficina de MLB de Santo Domingo. Peralta nació en Nicaragua pero se trasladó a la República Dominicana como adolescente y se graduó de una universidad local con una licenciatura en ingeniería industrial. Luego hizo una maestría en administración en Santo Domingo. Empezó en el béisbol después en su carrera profesional.

Su equipo de cinco personas en la oficina de Santo Domingo es de dominicanos todos, y cada uno entiende la relación entre su país y Estados Unidos, tanto las similitudes como las diferencias.

"Tenemos una realidad distinta en América Latina, por razones sociales, económicas e históricas, y una serie de valores y realidades distinta a la de Estados Unidos", dijo Peralta. "Hemos sido afortunados al estar cerca de este juego y operar en este país, pero creo que no sólo debemos sacarle al país, sino devolver. Para mí, esto es manejar el béisbol con consciencia social."

El próximo paso podría establecer un programa de becas para jugadores que entren a las academias. Tal programa le daría a la juventud dominicana la oportunidad de continuar sus estudios en un colegio, universidad o escuela técnica sin costo. La oferta estaría vigente aún después de que el jugador saldría de la academia.

También se ha hablado de un programa radial de educación para el país entero. Programas con el RBI Dominican Republic y Baseball Tomorrow Fund son métodos actuales de fomentar los estudios entre la juventud a través del béisbol.

Hay una regla general que dice que de cada 100 jugadores en una academia en Dominicana, cuatro o cinco llegan a un roster de 40 hombres en Grandes Ligas.

"Si de alguna manera todos los muchachos que firmamos terminan sus carreras-dejados libres o no-y al final están sentados frente a una computadora, con algo de conocimiento de inglés y con un diploma del bachillerato, pues mucho estamos haciendo", dijo John Siebold, un consultor nacido en Estados Unidios que se ha pasado los últimos 25 años como consultor educativo en la República Dominicana. "Entonces, ya tienen la preparación para continuar avanzando en nuestra sociedad."

Y no sólo se trata de las aulas.

El educar a los futuros ligamayoristas sobre el peligro de usar sustancias para aumentar el rendimiento es también una prioridad para la oficina de Santo Domingo. En el 2006, Raymond J. Blais, un psicólogo, fue contratado por MLB como su Profesional de Asistencia para Empleados para combatir el problema con presentaciones y seminarios, y trabajando con los entrenadores físicos de las academias. Los jugadores en las academias de Grandes Ligas en Dominicana operan bajo las mismas reglas y pruebas por drogas que los jugadores de ligas menores en Estados Unidos, y Blais es el responsable de que los jugadores en las academias lo sepan.

"Aquí, los esteroides no constituyen un problema mayor que en cualquier otro lugar, es así aquí como en Estados Unidos", dijo Blais. "Pero es un tema tan callado que los jugadores no te van a decir qué han usado y qu'e no; entonces, siempre va a haber algo de misterio. Sabemos que se están dando pruebas positivas, entonces de ahí tenemos una idea de qué se está consumiendo. Pero está bajando el número de pruebas positivas, entonces creemos que eso continuará."

En el 2004, de las 894 pruebas realizadas por drogas para aumentar el rendimiento, hubo 99 casos (11%) en los que los jugadores salieron positivos por una sustancia prohibida. En el 2005, de las 1,206 pruebas, hubo 86 positivas (7.1%). Blais cree que la educación y el imponer las reglas ayudarán a que esta tendencia continúe.

"Creo que básicamente los jugadores están mal-informados, y en algunos momentos caen en las malas influencias", dijo Blais. "Estos tipos vienen de diferentes realidades, y hay mucha presión de familiares y amigos para que triunfen para sacar de la pobreza a la familia. Es mucho para enfrentar a una edad tan joven, y ahí está la tentación."

El abuso puede comenzar desde temprano-muchas veces hasta antes de que un jugador firma con un club y entra a una academia. Una buena prueba con un club puede producir un buen bono al firmar, entonces los jugadores a veces son instados por sus padres o por los "buscones" a usar sustancias para aumentar el rendimiento, para a así impresionar a los clubes de Grandes Ligas. De cualquier manera, el escrutinio de las pruebas por drogas no comienza hasta después de ser firmado.

"¿Es un problema? Claro que sí", dijo Rijo. "Los muchachos lo hacen antes de estar aquí. Ves a un tipo tirando a 95 millas por hora cuando realmente su velocidad es de 88. Pero si ves a un muchacho y quieres firmarlo, lo ves por un mes a ver si es verdad. Lo ves jugando todos los días a ver si está limpio."

El mantenerse limpio no es imposible, a pesar de las tentaciones, dijo Blais. Las farmacias en la República Dominicana son famosas por proveerles esteroides a los jugadores, pero según Blais, la realidad es que aún se necesita una receta médica para obtener esteroides de una farmacia de manera legal. Con todo y eso, Blais confiesa que se pueden adquirir fácilmente recetas y los mismos esteroides en el mercado negro, y que no se impone siempre la ley que prohibe el comprar los esteroides de manera ilegal en las farmacias.

Pero las fuentes principales para obtener esteroides, creen algunos, son el Internet, los narcotraficantes y los veterinarios que venden las sustancias de manera ilegal. Los hospitales veterinarios tienen más cantidad y más variedad de estas sustancias que una farmacia, y son atractivos para un jugador que busque una ventaja, aunque sea una ventaja ilegal.

"Nací con buen brazo, con un brazo fuerte. Nunca he usado esteroides y nunca no haré", dijo el lanzador de los Ranges, Edinson Vólquez, de 25 años de edad. "Sé que hay tipos que han salido positivos, pero no puedo decir 'ése sí' o 'ése no', porque a veces no es fácil detectarlo. No puedo decirte que no haya presión para usar esteroides, porque es una decisión muy personal. Mi decisión fue no usarlos, pero no puedo hablar por los demás."

En algunos casos, los jugadores han salido positivos por una sustancia prohibida le echan la culpa a alguna vitamina o suplemento, diciendo que no sabían que tenía ingredientes en la lista de sustancias prohibidas. Vólquez dice que algunos de los que dicen eso no son tan inocentes como se pintan.


"No hay forma de saberlo a ciencia cierta", dijo Blais. "¿Cómo puedes saber que no te están diciendo la verdad? La mayoría lo niega al principio y luego le echan la culpa a algún suplemento, que en algunos casos es verdad porque confían en lo que están tomando. Pero también sabemos que no cada prueba positiva es resultado del consumo de un suplemento. Por eso lo educamos. Para eso estoy aquí."

Y para Jesús Alou, la vista desde su oficina está mejor que nunca. Le gusta lo que ve y tiene visión de un país en el que el futuro tiene una juventud conocida tanto por sus habilidades en la vida como en el terreno de béisbol. Es un cara bien conocida, alguien bien respetado de la vieja guardia, pero un apoyador de la nueva forma de hacer las cosas.

"Todos los días hay más demanda beisbolera en países como Japón, Corea, España, entonces, el béisbol siempre será una opción", dijo Alou. "Para mí, pienso en el tipo de hombres que van a salir estos muchachos. Están más preparados que nosotros en nuestra época. Ahora tienen opciones. ¿Qué van a hacer por nuestro país?