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SAN FRANCISCO, California -- Miles de aficionados al béisbol inundaron las calles de San Francisco la víspera para celebrar la coronación de los Gigantes en la Serie Mundial.

Numerosos seguidores de los Gigantes se concentraron en esquinas y parques de la ciudad, en festejos que por momentos desencadenaron en algunos hechos de violencia.

En cuanto se consumó la barrida de los Gigantes en cuatro juegos sobre los Tigres de Detroit, muchos seguidores apagaron el televisor y se lanzaron a las calles, donde festejaron el segundo título del equipo en tres años.

Las autoridades reportaron algunos actos de vandalismo. Un autobús del transporte público fue incendiado, un automóvil terminó volcado por una muchedumbre, y hubo destrozos en las vitrinas de algunos negocios y en varios vehículos, de acuerdo con el canal KTVU-TV (http://bit.ly/TiYiTi ).

Algunos juerguistas encendieron fogatas, a las que arrojaron sillones, letreros y puestos despachadores de periódicos. Los bomberos, escoltados por policías antimotines apagaron el fuego.

La policía realizó varios arrestos, pero no se había precisado el número. Un vocero policial no respondió por la mañana a una llamada que le hizo The Associated Press en busca de declaraciones.

En las calles de Polk y Bush, en el vecindario Polk Gulch, cientos de personas se bañaron con champán, encendieron petardos y bloquearon el tránsito durante al menos dos horas después del partido.

A varias cuadras de distancia, la policía con equipamiento antimotines vigiló a miles de personas que bailaban alrededor de la plaza del Centro Cívico, donde vieron el juego en una pantalla gigante.

Los miles de espectadores desataron una celebración ruidosa en cuanto cayó el último out.

Anthony Yos, de 10 años, abrazaba a su hermano Luciano, de 15, mientras ambos bailaban junto a sus padres.

"Esto es lo mejor", dijo Anthony con una sonrisa de oreja a oreja. "Los Gigantes son mi equipo favorito". Alguien en la multitud lanzó petardos unos minutos después del encuentro. El parque lució rebosante de aficionados, que abrazaban a desconocidos, brindaban con vino y encendían cigarrillos de marihuana, que iban pasando de mano en mano pese a la numerosa presencia policial.

"Esto es San Francisco", dijo Laura Chu. "Sabemos cómo hacer una fiesta".

Bares de todas las zonas de la ciudad, desde el distrito Castro hasta el Barrio Chino, estuvieron llenos de personas deseosas de festejar el triunfo de sus amados Gigantes.