Juan Nieves. (Brita Meng Outzen)

FORT MYERS, Florida - Hay muchos retos para el nuevo coach de pitcheo de los Medias Rojas, donde hay lanzadores que han tenido bastante éxito, pero no en años recientes.

El puertorriqueño Juan Nieves, nuevo instructor de pitcheo de Boston, entiende la situación pero también ve una gran oportunidad.

"Podemos reescribir la historia", dijo Nieves. "Podemos empezar un nuevo capítulo."

Aunque Nieves es considerado un "novato" como coach de pitcheo a nivel de Grandes Ligas, tiene una vasta experiencia. A sus 48 años, lleva un largo historial de elogios por la estructura que trae en su trabajo, su habilidad de comunicarse con una variedad de lanzadores y por su inteligencia. Necesitará contar con todas esas cualidades con los Medias Rojas.

Nieves estuvo como coach del bullpen los últimos cinco años con los Medias Blancas, pero el instructor de pitcheo de Chicago, Don Cooper, afirma que las responsabilidades del boricua iban mucho más allá de ese puesto. Antes de su paso por el U.S. Cellular Field, Nieves estuvo como instructor durante 14 temporadas en liga menor, primero con los Yankees y luego con los Medias Blancas. Además, ha sido manager y gerente general en el béisbol invernal puertorriqueño.

La filosofía de Nieves como coach de pitcheo en los Medias Rojas no será muy complicada-"ataca, ataca y ataca".

"Mi método general es mandar al montículo a un muchacho bien preparado en su mecánica, su defensa de la posición que domine casi cada pitcheo en cualquier localización", dijo Nieves. "Otra cosa es cuidar a los corredores en circulación-de esa manera sólo te pueden ganar con el bate, no con un descuido tuyo.

"Si tus lanzadores están preparados lo más posible, puedes ejecutar cualquier plan", continuó. "Si no preparas a los tuyos, ¿qué diferencia hay entre un plan y el otro?"

Nieves llega a un cuerpo monticular de Boston que sufrió el colapso de septiembre del 2011 y que fue parte de un equipo sotanero en el 2012.

"El pasado es el pasado", dijo Nieves. "No puedes vivir en el 2010, el 2007 ni el 2004. Pero podemos mejorar, drásticamente, volviendo a lo básico y arreglando nuestra mecánica.

"Sé que han pasado por unos tiempos difíciles. Ya han visto la muerte. Han visto lo peor. Ahora podemos trabajar en la dirección contraria."

Nieves sabe de altibajos.

En liga menor tuvo 33-9. En 1986 fue subido a Grandes Ligas por Milwaukee a los 21 años. A sus 22, tiró lo que es aún el único juego sin hit ni carrera en la historia de los Cerveceros, el 15 de abril de 1987 ante los Orioles. El zurdo parecía estar rumbo a una gran carrera.

Sin embargo, una lesión en el hombro de lanzar frenó su trayectoria en la Gran Carpa luego de apenas 81 aperturas. Nieves hizo par de intentos de regresar, pero no hubo forma de lograrlo.

"Justo cuando empecé a dominar dos pitcheos en la zona de strike", recordó el nacido en Santurce. "Pero en un juego escuché un 'pop' en el hombro y seguí lanzando. Nunca fui el mismo.

"Claro, el hombro está bien para lanzar prácticas de bateo", continuó Nieves sonriendo.

Nieves ha invertido el tiempo y trabajo necesarios para llegar hasta este punto.

"Tienes que lidiar con lo que venga", dijo. "Ha sido una trayectoria interesante. Nunca olvidas el lugar de dónde vienes. El afán diario de liga menor te hace valorar más el talento en Grandes Ligas."

No serán nada fáciles sus nuevas responsabilidades, pero Nieves luce bien preparado para el reto.