Estados Unidos anotó un total de 15 carreras en sus últimos dos partidos de la primera ronda.

PHOENIX -- Estados Unidos, cuna del béisbol y país anfitrión de dos rondas preliminares y la semifinal-final del Clásico Mundial 2013, estuvo a ley de seis outs de ser eliminado del evento el domingo, perdiendo 3-2 a partir del octavo episodio.

Pero con tres carreras en la octava y cuatro más en la novena, la selección estadounidense hundió a Canadá para lograr su pase a la segunda ronda por tercera vez en igual número de torneos.

Definitivamente, hubo mucho alivio entre los seleccionados de EE.UU después de lograda la victoria.

"De haber perdido, hubiera sido una vergüenza para Estados Unidos", dijo el segunda base Brandon Phillips, quien aportó al triunfo por 9-4 de EE.UU. con un doble, una anotada y una jugada clave a la defensa en el cierre del octavo inning ante una amenaza de Canadá. "Somos mejores que eso y tenemos que representar nuestro país."

Luego de caer ante México en su primer choque del Clásico, Estados Unidos anotó un total de 15 carreras en sus partidos ante Italia y Canadá para ganarse el derecho de disputar la segunda ronda del evento en Miami a partir del martes.

"Hubiéramos estado tristes", dijo el relevista Heath Bell al hablar de las ramificaciones de haber perdido ante Canadá el domingo. "Cuando nos ganó México, sabíamos que estábamos contra la pared. Nuestro destino estaba en nuestras propias manos, así que salimos a jugar lo mejor posible."

Joe Mauer, quien se fue de 4-2 con una anotada el domingo y bateó .417 en los tres partidos del Grupo D, resaltó el espíritu luchador de la selección estadounidense.

"Seguimos jugando hasta el último out", dijo Mauer. "Si perdíamos íbamos a casa y nadie quiere irse para su casa. Tenemos un buen equipo y queríamos seguir. Estamos aquí, estamos jugando duro y seguimos adelante."

Otro héroe del triunfo de EE.UU. sobre Canadá fue el relevista Steve Cishek, quien sacó de apuros a su equipo al ponerle punto final al octavo episodio de Canadá con bases llenas y el encuentro 5-4 a favor de los estadounidenses.

"Llegamos aquí bastante confiados, así que (perder) hubiese sido devastador", dijo Chisek. "Si ves nuestro lineup, pues tenemos los jugadores para ser algo bueno. Hubiese sido una gran decepción."

Con miras a la segunda ronda del Clásico, ya Estados Unidos ha pasado sus sustos aquí y ha dado la cara en momentos apremiantes. Pretenden llevar esa experiencia positiva al Marlins Park, pero por ahora prefieren saborear esta victoria en el Chase Field de Phoenix.

"Se siente bien representar a EE.UU. y saber que vamos a la siguiente ronda", dijo Phillips. "Es algo bien bonito."