Yasiel Puig. (AP)

El gerente general de los Dodgers, Ned Colletti, junto al manager Don Mattingly, ha llegado a sentar a cuatro de los jardineros del equipo para decirles que no todos pueden jugar al mismo tiempo y para pedirles paciencia.

"Nunca se sabe lo que va a pasar", dijo Colletti.

Por ejemplo, durante los entrenamientos Los Angeles contaba con ocho abridores legítimos de Grandes Ligas. Colletti nos recordaba que él sabría manejar eso.

"Nunca se sabe lo que va a pasar", expresó el ejecutivo en esos momentos.

Entonces, después de un mes de temporada regular los Dodgers habían usado a nueve abridores. Sí, nunca se sabe. Y cuando volvió de la lista de lesionados Carl Crawford para crear un "superávit" de jardineros, volvió a lastimarse Matt Kemp.

Ahora los guardabosques disponibles para la titularidad en los Dodgers son Crawford, Andre Ethier y el cubano Yasiel Puig.

Tal vez todo esto signifique que las cosas sí les van a salir bien a los Dodgers este año. Ningún equipo empezó el 2013 con más expectativas. Y ninguno fue tan decepcionante como Los Angeles durante los primeros 72 juegos de la campaña.

Pero mira a los Dodgers ahora. Llegaron al martes a apenas 3.5 juegos de los punteros Diamondbacks en el Oeste de la Liga Nacional. A partir del 21 de junio, tenían 12 partidos por debajo de .500 (42-30) y estaban a 9.5 de Arizona.

En 11 días, tuvieron marca de 10-1 y se acercaron a 2.5 juegos. La chispa la ha aportado Puig, la sensación de 22 años que batea .409.

El cubano ha encendido el sur de California como ningún otro novato desde el mexicano Fernando Valenzuela en 1981. Su estilo y actitud también han ayudado a mejorar el ambiente en el clubhouse de los Dodgers.

Inspira a los otros jugadores de Los Angeles ver a Puig jugar a 100 millas por hora-siempre a toda marcha, pero no siempre de lo más inteligente.

Por ejemplo, el domingo en San Francisco Puig dio sencillo, se robó la segunda base y-casi sin pensarlo, o más bien sin pensarlo para nada-fue atrapado intentando robarse la tercera.

"Se sentía el olor en el aire", dijo el locutor de los Dodgers, la leyenda Vin Scully. "El caballo salvaje quería correr."

Efectivamente, fue así. Pero el coach de los Dodgers, Davey Lopes, habló con Puig acerca del momento indicado para elegir correr.

Sin embargo, Los Angeles se ha beneficiado de la energía brindada por Puig y nadie quiere limitar eso.

Puig representa todo lo que los Dodgers quieren ser. Los nuevos dueños del equipo querían ser agresivos a la hora de buscar talento y dejaron en claro que el dinero no sería ningún obstáculo. Cuando se habla de nombres como Adrián González, Zack Greinke, Hyun-Jim Ryu y Crawford-entre otros-los Dodgers han agregado más talento a su roster que cualquier otro equipo de Grandes Ligas.

Su meta ha sido sencilla: Ser una franquicia modelo.

Si eso significar gastar millones para renovar el Dodger Stadium o para renovar el sistema de desarrollo de jugadores, que así sea. Si eso significa ofrecer más que cualquier otra organización por los servicios de Puig y Greinke, o asumir la responsabilidad de los enormes contratos del mexicano González y Crawford, están dispuestos a hacerlo.

Cuando los Marlins dejaron saber que querían cambiar a Ricky Nolasco, Colletti actuó rápido para adquirir al derecho. No importa si cedió demasiado a cambio. Estos nuevos Dodgers de Mark Walter, Stan Kasten y Magic Johnson quieren ganarlo todo. Creen que están construyendo una organización que será de calidad por mucho tiempo, pero en el 2013 quieren dejar en claro que ganar ahora es la meta primordial.

Ahora, luego de un pésimo comienzo, lesiones, malas rachas y un acoplamiento de nuevas piezas que tomó más tiempo de lo esperado, los Dodgers se ven en posición de competir por su primera participación en los playoffs en cuatro años.

Con el increíble arranque de Puig, quien le ha brindado energía tanto a sus compañeros como a la fanaticada de Los Angeles-además de la llegada de Nolasco-los Dodgers podrían ser ahora mismo el equipo más talentoso de Grandes Ligas.

Claro, eso no es garantía de que vayan a estar en el primer lugar de su división en septiembre y octubre. Pero por lo menos han vuelto a la relevancia, y eso les conviene a todos en el béisbol.