Adam Wainwright. (David J. Phillip/AP)

BOSTON - Adam Wainwright tiene cuentas pendientes en octubre.

El as de los Cardenales no fue parte del roster del equipo en el 2011 cuando San Luis ganó de manera dramática la Serie Mundial sobre Texas, ya que se recuperaba de una cirugía Tommy John para reconstruirle el codo derecho.

Cuando el diestro se suba a la lomita por los campeones de la Liga Nacional el miércoles en el Juego 1 de la Serie Mundial contra los Medias Rojas, será su primera presentación en el Clásico de Otoño desde el 2006, cuando ponchó a Brandon Inge para poner a celebrar a los Cardenales en su victoria sobre los Tigres. En ese entonces Wainwright era novato y se había encargado de manera temporal del puesto de cerrador de San Luis. Ahora es piedra angular de la rotación abridora.

"Es importante. Es bastante especial para mí", dijo Wainwright acerca de esta nueva oportunidad de disputar una corona con los Cardenales. "El poder tener momentos especiales en los playoff este año ha sido algo muy especial y que nunca olvidaré".

Wainwright ha dado la cara por San Luis en esta postemporada. Ganó dos de las tres victorias del conjunto sobre Pittsburgh en la Serie Divisional, incluyendo un juego completo de una sola carrera en el decisivo quinto partido. En tres salidas de playoffs, lleva efectividad de 1.57 en 23.0 innings, con 20 ponches y una sola base por bolas.

En la temporada regular empató por el liderato de victorias en la Liga Nacional con 19, encabezó el Viejo Circuito en entradas lanzadas con 241.2 y terminó con 223 ponches.

Su gran 2013 fue la primera vez que Wainwright se sintió como el de antes, después de la operación que se le practicó en la primavera del 2011. Tuvo un regreso bueno en el 2012, pero sin los números dominantes acostumbrados.

"Hubo días en que no contaba con nada de mi material", dijo Wainwright al recordar aquel 2012. "La bola rápida no era rápida, el cambio no cambiaba (de velocidad) y el slider no se deslizaba. Lo único que tenía era mi curva.

"En cambio, este año me sentí fuerte desde el mismo primer día de los entrenamientos. Era como un viejo amigo que no veía en mucho tiempo. Me dije, 'Ahí está'".

En su carrera Wainwright nunca se ha medido a los Medias Rojas. El miércoles estará enfrentándose al ataque ofensivo que más carreras anotó en Grandes Ligas durante la temporada regular, 853.

"Sé que me esperará un trabajo fuerte", dijo Wainwright, quien lleva promedio de carreras limpias de 2.10 en 16 presentaciones y 55.2 episodios de por vida en postemporada. "Una de mis cosas favoritas en el mundo es planificar para un juego. Yadi (el receptor boricua Yadier Molina ) y yo nos juntaremos y pensaremos en una manera de hacerlo".

A pesar de toda la experiencia que tiene Wainwright en playoffs/Serie Mundial, a sus 32 años ésta será su primera apertura en un Clásico de Otoño.

"No quiero que éste sea como un juego cualquiera", dijo el oriundo del estado de Georgia. "Quiero que éste signifique más que los juegos comunes.

"Lo que he encontrado en mi carrera en playoffs es que respondo muy bien cuando fluye la adrenalina. Me encanta eso. El público se enciende. Yo me enciendo. No tengo palabras para describir cómo me encanta lanzar ante grandes públicos como los que vamos a tener aquí en Boston y más adelante en San Luis, con ese aire frío, de octubre. Ahí sabes que estás en béisbol de playoffs".

Ahora, en plena salud, Wainwright pretende exhibir todo lo que tiene para ayudar a San Luis a volver a celebrar-siendo él parte del esfuerzo en el terreno.

"(Ha sido grande) el poder lanzar como lo hice este año y recobrar la forma, con mi material de regreso", expresó Wainwright. "Ya sé que he retornado".

Dicho regreso ha sido bienvenido, por supuesto, de parte del manager de los Cardenales, Mike Matheny.

"No podría haber un mejor as para un club", dijo el capataz. "Ha sido muy, muy impresionante de ver, una temporada calibre Cy Young".