Jon Daniels, gerente general de los Rangers. (AP)

Este cambio podría ser muy bueno para los Rangers de Texas. Queda trabajo por hacerse en el roster del equipo, pero el canje es un paso en la dirección indicada.

¿Hay riesgos? Claro que sí.

Prince Fielder podría tener una gran temporada en el 2014 con su nuevo equipo. Hay que esperar a ver. Viene de la peor campaña de su carrera. Sí, Fielder tiene la clase de cuerpo que podría ponerse viejo rápidamente.

Sin embargo, el poder es uno de los elementos más difíciles de adquirir. Ahora el gerente general Jon Daniels le ha dado la oportunidad al manager Ron Washington de poner en su lineup uno de los mejores bateadores de poder para 162 juegos (Fielder se ha perdido un solo partido en los últimos cinco años).

Aun en una temporada difícil del 2013, Fielder tuvo 36 dobles, 25 jonrones, 73 bases por bolas y OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .831. El simple hecho de trasladarse del Comerica Park al Rangers Ballpark debe de incrementar esos números.

Fielder fue adquirido por el segunda base Ian Kinsler, quien era popular y productivo en Texas. Por eso hay riesgos de ambos lados, pero ése es el mejor tipo de cambios.

No se dejen engañar por la personalidad tranquila de Fielder. Tiene un estilo callado que a veces transmite la impresión de que no le importa mucho. Los que más lo conocen dirán lo contrario, que sí le importa mucho su equipo y su propia actuación.

Es razonable tener dudas sobre este canje, porque los números de Fielder en sus dos años con Detroit no fueron como los que tuvo en Milwaukee. Por el motivo que fuera, no lució tan cómodo con los Tigres como los Cerveceros.

Pero a sus 29 años de edad, Fielder tiene la juventud suficiente para cambiar esa historia. Lleva promedio de sólo .196 de por vida en postemporada, pero a los Rangers les encantaría darle otra oportunidad.

Existen pocos peloteros perfectos y casi no son cambiados. Texas pretende que un cambio de ambiente le venga bien a Fielder. Es un riesgo que vale la pena.

A Fielder le va a encantar jugar para Washington y va a estar motivado para realizar un repunte en su carrera. Los Rangers trataron de firmarlo como agente libre hace dos años, así que hay algo de familiaridad.

Fielder no es un buen primera base defensivo, pero dependiendo de lo que haga Texas el resto del invierno, podría existir la opción de ponerlo como bateador designado.

¿Compensa la adición de Fielder la ida de Josh Hamilton y Mike Napoli hace un año? Claro que no, pero es un comienzo.

El tercera base dominicano Adrián Beltré se beneficiará de la presencia de Fielder en la alineación. Y Daniels aún quiere agregar otro bate de impacto al lineup. El receptor Brian McCann y el jardinero dominicano Nelson Cruz parecen estar en su lista, pero ambos son bien cotizados en la agencia libre. Si Daniels llegara a firmar a uno de ellos, los Rangers lucirían bien diferentes.

Dos guardabosques jóvenes del equipo-Craig Gentry y el cubano Leonys Martín-se vieron sólidos en la recta final del 2013. Ambos tienen habilidades similares a las de Jacoby Ellsbury. De agregar a Fielder, Cruz y McCann, los Rangers podrían sentirse más cómodos poniendo a Gentry y a Martín en los jardines izquierdo y central, respectivamente.

Tal vez la clave del canje sea el curazoleño Jurickson Profar. El infielder de 20 años una vez fue el mejor prospecto de la organización y probablemente asuma la intermedia del equipo. En 286 turnos este año bateó apenas .234, pero Texas espera que jugar a diario le permita despegar al bate.

Entonces, los Rangers son una obra en progreso. Fielder es una pieza del rompecabezas. El pitcheo del equipo es tan bueno y tan profundo, Texas podría clasificar en el 2014 sin hacer otro movimiento.

Pero Daniels quisiera agregar por lo menos un bate más para apoyar a todos esos lanzadores. Demostró eso mismo con el cambio por Fielder y que está dispuesto a aumentar la nómina.

Ah, el dinero.

Eso es importante también.

Texas aparentemente va a asumir unos US$138 millones del contrato de Fielder para los próximos siete años. Mientras tanto, envían los US$62 millones del pacto de Kinsler a Detroit.

Entonces, Daniels agregó unos US$76 millones a la nómina a largo plazo. Los que analicen el cambio en términos de dinero declararán como ganadores a los Tigres.

Así no lo verán los Rangers. Si Fielder los ayuda a volver a la postemporada y si pueden llegar lejos en octubre por primera vez desde el 2011, Texas habrá conseguido lo que quería en el canje.

Los Rangers quedaron bien decepcionados con la forma en que terminaron las últimas dos temporadas. Luego de dos participaciones seguidas en la Serie Mundial, Texas perdió el juego del comodín del 2012 y no clasificaron este año.

Daniels ha hablado claro en el sentido de que los huecos de su equipo no pueden llenarse con opciones internas. Pero cuenta con un tremendo pitcheo, un profundo sistema de liga menor, un estadio lleno todas las noches, un nuevo convenio de televisión y dueños con bastante dinero. Este cambio tiene como objetivo clasificar en el 2014. No importa nada más.

Si el contrato de Fielder llega a ser una carga pesada-el toletero ganará US$24 millones por año hasta el final del 2020-que así sea. Este negocio era para ganar ahora.