Mariano Rivera. (Mark Lennihan/AP)

NUEVA YORK -- Mariano Rivera dijo el jueves que cree lo que diga su ex compañero en los Yanquis, Alex Rodríguez, quien se defiende de una suspensión de 211 partidos por supuestamente violar el reglamento antidopaje y el convenio laboral de Grandes Ligas.

Rodríguez y el sindicato de peloteros apelaron el castigo impuesto en agosto por Grandes Ligas.

Rivera, aunque admitió que no ha seguido muy de cerca el caso, no dudó en apoyar a su "amigo".

"Tiene derecho a defenderse, es todo lo que puedo decirte", dijo el ex cerrador de los Yanquis a periodistas en Manhattan. "Yo también lo habría hecho. Todo el mundo tiene que defenderse a sí mismo en una situación como esa. Es difícil. Aún somos seres humanos. Haga lo que haga, él es un adulto, tiene derecho a defenderse".

Rivera señaló que no duda de Rodríguez.

"Si él me dice algo, yo lo creeré, definitivamente. Él es mi amigo. Si me dice algo, le creeré", afirmó el ex taponero panameño, quien se retiró de las mayores al final de la pasada temporada.

Los abogados de Rodríguez terminaron el jueves de presentar su defensa, un día después que el astro de los Yanquis abandonó furioso la sesión debido a la decisión de un juez de rehusar ordenar que testificase el comisionado Bud Selig. Rodríguez no ha testificado en el proceso y ha dicho que si volvía a negar haber cometido algún delito, podría encarar más sanciones de Grandes Ligas.

A pesar que Rivera defendió a Rodríguez, no pareció estar de acuerdo con el hecho de que su ex compañero haya metido a otros en el escándalo.

"El (Rodríguez) apunta a todas direcciones y creo que eso no es correcto", señaló de forma breve.

Rivera se retiró en septiembre tras 19 años de carrera, en la que estableció el récord histórico de salvamentos con 652 y ayudó a los Yanquis a ganar cinco títulos de la Serie Mundial.

El pelotero hizo acto de presencia el jueves en una tienda deportiva que renombró durante sólo un día la esquina de la calle 4 con la Avenida Broadway como "Mariano Rivera Way". Vestido informalmente, el jugador sonrió a las cámaras durante el acto, en el que también promocionó una nueva gorra conmemorativa de edición limitada.

Rivera dijo que sentiría "mucha emoción" si los Yanquis juegan dos partidos de pretemporada en Panamá el próximo año, como está en planes, aunque aclaró que no sabe si ya se concretó el acuerdo.

"Quizás no muchos han podido venir a ver a los Yanquis acá, a Estados Unidos. Pues van a tener la oportunidad de ir a verlos en Panamá. Y pues será para mí una satisfacción grande", dijo Rivera, quien también describió la oportunidad como "un regalo de Dios".

El jugador comentó recientemente que aún no ha acusado la verdadera sensación de estar retirado al explicar que se toma estos primeros días como si fueran los del receso de temporada. El impacto, ha dicho, llegará en febrero cuando no tenga que presentarse a los entrenamientos de pretemporada.

Rivera habló también sobre su ex compañero Robinson Canó, de quien dijo que pidió su consejo sobre con cuál equipo fichar ahora que es agente libre.

Según varios reportes, Canó busca un contrato por 10 años y unos 300 millones de dólares.

"Sólo quiero que él, y esto lo he dicho antes, así que lo diré libremente: quiero que haga lo que es correcto y lo que sea bueno para él. No para otros. Para él", enfatizó Rivera. "Si está cómodo jugando en Nueva York, debería jugar en Nueva York. Si no, debería ir adónde se sienta cómodo. Tan simple como eso".