Dave Dombrowski. (Paul Sancya/AP)

Apenas 35 días después de que los Medias Rojas impidieran que sus Tigres capturaran un segundo banderín consecutivo de la Liga Americana, Dave Dombrowski hizo lo que suele hacer.

El presidente y gerente general de Detroit realizó un movimiento atrevido y decisivo con el fin de ayudar al club y a su dueño, Mike Ilitch, a completar la misión que emprendieron desde que cayeron ante los Cardenales en la Serie Mundial del 2006.

Al igual que la decisión de canjear al jardinero central Curtis Granderson y a Edwin Jackson tras quedar fuera de la postemporada en el 2009, el movimiento que los Tigres finalizaron el miércoles - enviar al primer base Prince Fielder y dinero en efectivo a los Rangers a cambio del intermedista Ian Kinsler - no sólo representa un gran cambio para Detroit en la superficie, sino que también les permite despejar su nómina.

El ganador del Premio Cy Young en la Liga Americana este año, Max Scherzer, quien fue adquirido desde los D-backs en el canje entre tres equipos que envió a Granderson a los Yankees, está en posición de beneficiarse de este cambio. Hace par de años, los Tigres no hubiesen podido imaginar que Scherzer superaría a Verlander, pero eso es justo lo que el diestro ha hecho.

Ahora que se han desprendido de Fielder y de gran parte de su contrato de nueve años y US$214 millones, Dombrowski tiene más flexibilidad para darle una extensión a Scherzer con el fin de que colabore con Verlander y el venezolano Aníbal Sánchez en la rotación de Detroit hasta al menos el 2017.

La transacción refleja las ambiciones de dos organizaciones frustradas que han ganado cuatro de los últimos ocho banderines del Joven Circuito, pero que tienen foja combinada de 5-16 en juegos de Serie Mundial.

Ambos clubes ahora tienen la oportunidad de rehacer sus cuadros interiores para incluir a jugadores jóvenes prometedores que de lo contrario no hubiesen tenido cupo.

Los Rangers ya habían dejado en claro que iban a cambiar a uno de sus infielders del medio, dado que en el 2013, la renuencia de Kinsler de trasladarse al jardín izquierdo obligó al manager Ron Washington a ser creativo a la hora de usar al curazoleño Jurickson Profar. Ahora, a Washington le toca decidir si el puesto de intermedista lo ocupará el venezolano Elvis Andrus o Profar. Fielder puede alternarse como inicialista y bateador designado. La expectativa es que disputará al menos 160 juegos, como acostumbra, y que aportará un mínimo de 35 cuadrangulares y 110 remolcadas.

Los efectos de este canje quizás sean aun más pronunciados en Detroit, ya que el movimiento le permite al Jugador Más Valioso de la Liga Americana en los últimos dos años, el venezolano Miguel Cabrera, regresar a la primera base. Cabrera ha demostrado una agilidad sorprendente en la tercera, pero la esquina caliente lo ha desgastado físicamente. Volver a la primera base lo beneficiará. Y todo luce indicar que a Nick Castellanos, considerado el mejor prospecto de la organización, le irá bien en la tercera base, su posición natural.

El total de bases robadas y carreras anotadas de Kinsler ha disminuido en cada una de las últimas dos temporadas. Pero con Cabrera, el también venezolano Víctor Martínez y Torii Hunter bateando detrás de él, es razonable esperar que Kinsler anote 100 carreras o más en el 2014.

A Fielder se le debe $168 millones para las próximas siete temporadas y a Kinsler $62 millones en espacio de cuatro años. Se informa que los Tigres incluyeron $30 millones en el cambio, lo cual significa que Texas tendrá que pagarle $138 millones a Fielder en los próximos siete años.

El hecho de que los Rangers estuvieron dispuestos a hacerse responsables de $76 millones más con tal de agregar a Fielder demuestra lo desesperados que estaban por agregar poder a su lineup tras perder a Josh Hamilton, Mike Napoli y, a menos que encuentren la manera de retenerlo, al dominicano Nelson Cruz, en las últimas dos temporadas.

Fielder y Cabrera se perfilaban como un dúo feroz en el lineup de Detroit bajo el ex manager Jim Leyland, pero los resultados no estuvieron a la altura de las expectativas, especialmente en octubre.

Se trata de una enorme carga para Fielder, cuya falta de producción ofensiva fue uno de los motivos por los cuales los Tigres cayeron en la Serie de Campeonato de la Liga Americana este año. Fielder se fue de 22-4 en los seis compromisos de dicha serie. Se asemejó al bateador que se fue de 14-1 en la Serie Mundial del 2012, en la que los Tigres fueron barridos por los Gigantes. En 39 partidos de postemporada, Fielder batea para .194 con un OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .620.

Tras perder el Juego del Comodín ante los Orioles en el 2012 y un partido de desempate contra los Rays este año, los Rangers necesitaban hacer un movimiento dramático para aprovechar el impulso del que disfrutaron cuando contaban con Hamilton, Napoli, Michael Young y Cruz en su orden ofensivo.

Ni los Rangers ni los Tigres han terminado de agregar piezas. Texas continuará hablando con jardineros agentes libres como el boricua Carlos Beltrán y Cruz, mientras que Detroit seguirá en busca de un cerrador probado y quizás un jardinero izquierdo si Castellanos se traslada a la antesala.

Vale preguntar si a los Tigres les gustaría contar ahora mismo con el venezolano Avisaíl García, a quien cedieron para adquirir al campocorto cubano José Iglesias mientras el dominicano Jhonny Peralta estaba suspendido por dopaje.

Iglesias es un pelotero estupendo y Dombrowski recibió muchos halagos merecidos por haberlo adquirido. Pero, ¿qué tiene que suceder para que las estrellas se alineen sobre el Comerica Park?