Robinson Canó. (Otto Greule Jr/AP)

Los Marineros de Sattle completaron la firma del agente libre dominicano Robinson Canó por 10 años y $240 millones a mediados de diciembre y rápidamente se convirtieron en el centro de atención del mundo del béisbol.

Pero esa no era su intención.Lo que sí es su intención es convertirse en el centro de atención al finalizar la temporada.

Es lo que a cada equipo de Grandes Ligas le gustaría lograr. Es para lo que cada equipo trabaja en el invierno.

Y no es fácil.

Si no pregúntenle a los Rangers de Texas, quienes celebraron el contrato récord por 10 años y $252 millones que le dieron a Alex Rodríguez con tres temporadas consecutivas finalizando en el sótano de su división a pesar de que el cañonero vio acción en 485 de 486 juegos en ese período, en el que tuvo promedio de .305 con 156 cuadrangulares y 395 carreras producidas. Y luego los Rangers no sólo enviaron a Rodríguez a los Yankees, pero acordaron hacerse cargo de $71 de los $183 millones que aún se le debían al toletero.

O pregúntenle a otro rival de los Marineros en el Oeste de la Liga Americana, los Angelinos de Los Angeles - quienes hace dos años firmaron al dominicano Albert Pujols y el invierno pasado agregaron no sólo al cañonero Josh Hamilton, pero también al abridor zurdo C.J. Wilson, y ahora vienen de hilvanar campañas finalizando en tercer lugar.

En pocas palabras se siente bien llevarse el invierno con una contratación de lujo en la agencia libre, pero eso no garantiza el éxito en la temporada. Los equipos necesitan permanecer enfocados en asegurarse de tener una base sólida, no sólo un exterior deslumbrante.

Mientras que los Marineros no están en posición de realizar otra maniobra de las características de Canó, sí han mostrado conciencia de sus necesidades a corto plazo. Están dispuestos a hacer lo necesario para asumir el reto de ganar la División Oeste de la L.A. por primera vez desde el 2001, y de hacer su primera aparición en una Serie Mundial en la historia de esta franquicia que nació como equipo de expansión en 1977.

Sí, Canó le brinda a los Marineros un segunda base con calibre de Guante de Oro y un tercer bate de lujo en el lineup. Pero el béisbol es un juego de equipo. Un solo hombre no puede cargar con todo un equipo. Y los Marineros lo saben.

Tienen que balancear una alineación repleta de bateadores zurdos; una rotación que cuenta con un excelente 1-2 en el venezolano Félix Hernández y el japonés Hisashi Iwakuma, pero que tiene dudas en los siguientes tres puestos; y un bullpen que ocupó los últimos lugares en la Liga Americana en 2013.

Desde que firmaron a Canó, los Marineros se han esforzado por encontrar las respuestas a sus interrogantes, pero hasta ahora hay esperanza y convicción de que las maniobras que han realizado darán resultados.

El receptor Mike Zunino es el único bateador derecho que queda del año pasado en el lineup titular. Los Marineros firmaron al cañonero Corey Hart y adquirieron a Logan Morrison vía cambio- y ambos están proyectados para rotarse entre el jardín derecho, bateador designado y primera base con Justin Smoak - aunque la salud de ambos también está en duda. Morrison ha visto acción en apenas 178 juegos debido a las lesiones en las últimas dos temporadas, y Hart se perdió todo el 2013 después de someterse a dos operaciones en la rodilla.

Y se especula que los Marineros podrían ser el próximo equipo del agente libre Nelson Cruz, una vez que el dominicano reduzca sus expectativas de contrato.

Sin embargo, ninguno de ellos viene a aclarar las dudas en la defensa, la cual no puede pasar desapercibida en un estadio que beneficia a los lanzadores.

Existe potencial detrás de Hernández e Iwakuma en la rotación. El derecho Taijuan Walker, de 21 años de edad, y el zurdo James Paxton, de 25, son dos de los prospectos de pitcheo más aclamados del béisbol, pero apenas se combinan para siete aperturas a nivel de Grandes Ligas en las que han acumulado 39 innings, todo eso en septiembre. Los Marineros también han sido mencionados como uno de los equipos que irán tras Scott Baker, quien intentará regresar tras una cirugía en el codo en 2012, y podrían surgir en eventuales negociaciones con Matt Garza o el dominicano Ubaldo Jiménez.

Los Marineros acordaron un contrato con el veterano zurdo Joe Beimel, quien seguramente aportará pero no será la solución para un bullpen en el que el cerrador de inicio Tom Wilhelmsen (PCLA de 4.12 en 2013) fue reemplazado durante la campaña por Danny Farquhar (4.20 EFE). Los relevistas de los Marineros ocuparon el 12do lugar en la Liga Americana con un porcentaje de salvamentos del 65.2% (43 de 66) y en 13er lugar con un promedio de efectividad colectivo de 4.31. Los cuatro zurdos en el bullpen -- Charlie Furbush, el mexicano Oliver Pérez, Lucas Luetge Y Bobby LaFromboise se combinaron para apenas dos rescates en ocho oportunidades con un PCLA de 4.13.

Las interrogantes son legítimas.

Los Marineros están conscientes.

Las próximas 10 semanas servirán para encontrar respuestas.