Yovani Gallardo. (Mark Duncan/AP)

PHOENIX, Arizona - Cuando suba a la lomita para enfrentarse a los Bravos en el Miller Park de Milwaukee el lunes, el mexicano Yovani Gallardo se convertirá en el primer pitcher en la historia de los Cerveceros que abre por el club en el Día Inaugural en cinco temporadas consecutivas.

Esta vez, el diestro tendrá la mente más despejada que en cualquier momento de la campaña 2013.

Ahora se sabe que Gallardo sentía un enorme pesar cuando se reportó a los entrenamientos de Milwaukee en el 2013, mucho antes de que una lesión en la ingle casi le impidiera lanzar por México en el Clásico Mundial de Béisbol; antes de que un arresto por conducir borracho perjudicara su imagen; y antes de que una primera mitad decepcionante dejara a los Cerveceros buscando explicar por qué un pitcher en su mejor momento le estaba yendo tan mal.

Pero en aquel entonces, muy pocas personas sabían que la madre de Gallardo, Eulalia, había fallecido el 30 de noviembre del 2012 tras una breve batalla con cáncer pancreático.

Gallardo registró marca de 3-1 con efectividad de 4.25 en abril del 2013, pero fue un mes difícil. Fue arrestado en la madrugada del 16 de abril por conducir ebrio y pidió disculpas públicamente al día siguiente. En mayo, mes en el cual los Cerveceros tuvieron foja de 6-22, la marca de Gallardo fue de 1-4 con promedio de carreras limpias de 5.97.

El diestro se recuperó en junio, mes en el cual tuvo efectividad de 2.32, pero volvió a decepcionar en julio, al caer en la lista de incapacitados con un esguince en la corva izquierda y registrar un promedio de carreras limpias de 7.28.

Gallardo aprovechó su tiempo en la lista de lesionados para hacerle algunos ajustes a su mecánica con la ayuda del coach de pitcheo, Rick Kranitz. Resultó ser tiempo bien invertido. Después del Juego de Estrellas, Gallardo tuvo marca de 5-2 con promedio de carreras limpias de 3.09 y terminó encabezando a los Cerveceros en victorias (12) y ponches (144) por quinta temporada consecutiva.

Dichas cifras fueron decepcionantes en comparación con las últimas cuatro campañas, en las cuales Gallardo había registrado efectividad por debajo de 4.00 y sumado al menos 200 ponches, pero le permitieron concluir la temporada con buena nota.

"Para mí, personalmente, fue algo muy importante", dijo Gallardo.

Para el club, también lo fue.

"Se trata de un pitcher de Grandes Ligas muy bueno y en algún momento, eso va a salir a la luz", dijo el manager de los Cerveceros, Ron Roenicke, acerca de Gallardo. "Para mí lo más importante es que el tipo sabe ganar. Algunos muchachos simplemente saben cómo es que se gana".

Gallardo tiene 28 años de edad y está comenzando la última temporada garantizada de su contrato. Por su parte, el club cuenta con que el diestro vuelva a pitchear como el as que ha mostrado capaz de ser en algunos momentos de su carrera.

El equipo decidió darle a Gallardo el honor de lanzar en el Día Inaugural en lugar de a Kyle Lohse o Matt Garza porque el mexicano "es de los nuestros", dijo Roenicke.

Al preguntársele si el 2014 es una campaña clave para él, Gallardo no perdió el tiempo con frases hechas.

"Si, éste año más que ninguno", respondió el serpentinero. "El año pasado, no tuve el tipo de campaña que hubiese querido tener y ahora tengo que salir y cumplir. Tengo que demostrar que aún soy el mismo pitcher que fui antes del año pasado. La temporada pasada fue difícil, pero pude hacer los ajustes en la segunda mitad y estoy muy emocionado por esta campaña".