Yohan Pino. (AP)

MINNEAPOLIS - Yohan Pino está acostumbrado a esperar.

Después de todo, el venezolano esperó 30 años y 175 días para hacer su debut de Grandes Ligas el jueves por los Mellizos contra los Medias Blancas, luego de lanzar en liga menor durante 10 años.

Entonces, no fue sorpresa que Pino no se viera afectado por una demora por lluvia de dos horas y seis minutos para el arranque del juego en el Target Field, después de la que el derecho realizó una salida impresionante.

Pino lanzó 7.0 entradas, en las que permitió dos carreras y cinco hits. Ponchó a siete bateadores y dio una sola base por bolas. Salió sin decisión en lo que al final una victoria de Minnesota por 4-2.

Sus siete ponches fueron la segunda mayor cantidad en la historia de la franquicia para un pitcher en su debut. Darrell Jackson y el Salón de la Fama Bert Blyleven también poncharon a siete en sus respectivos debuts, mientras que el récord lo tiene Boof Bonser con ocho en el 2006.

"Fue divertido", dijo Pino, quien llevaba efectividad de 1.89 en 14 presentaciones por Triple-A Rochester. "Esperé 10 años. Me siento contento. No me sentí nervioso. Sólo quería hacer mi trabajo hoy".

Pino también se convirtió en el abridor de más edad en hacer su debut de Grandes Ligas con la franquicia, superando a Jugg Thesenga, quien tenía 30 años y 127 días cuando debutó por los Senadores de Washington en 1944.

El diestro empezó su salida con dos ponches y una entrada perfecta. De ahí siguió sólido. Las dos carreras que permitió fueron en el tercer episodio, cuando llenó las bases con un out y concedió sencillo de dos anotaciones de Conor Gillaspie. Pero de ahí el venezolano se repuso y retiró a 13 de los siguientes 14 bateadores que enfrentó.

"Su presencia en el montículo era como que llevaba mucho tiempo arriba haciendo esto", dijo el receptor de los Mellizos, Kurt Suzuki. "Después de su salida, hablé con él en la banca y estaba tan contento. Esas son las cosas que te gusta ver como cátcher".

De su parte, el manager de Minnesota, Ron Gardenhire, quedó impresionado con la forma en que Pino se manejó, sobre todo después de tener que lidiar con el retraso por lluvia.

"Lleva mucho tiempo en el béisbol y manejó todo muy bien. Estaba listo", dijo Gardenhire. "Manejó todo lo que se le vino encima. No es fácil hacer eso en tu primera apertura en Grandes Ligas, con un retraso tan largo como ése.

"El muchacho hizo muy buen trabajo".